jueves, 5 de febrero de 2009

¿CUAL ES TU FUTURO?


En general, todos aquellos profesionales inmobiliarios que tienen sus propios negocios son personas que antes triunfaron como comerciales en otras inmobiliarias y dieron el salto para montar el suyo propio.
Este profesional inmobiliario pone cuerpo y alma en el negocio para conseguir su sueño, ser su propio jefe. Para tener un estilo de vida como siempre le ha gustado, estar más tiempo con su familia y crear algo de lo que estar verdaderamente orgulloso.

“Érase una vez dos ratoncitos y dos hombrecillos que vivían en un laberinto. Estos cuatro personajes dependían del queso para alimentarse y ser felices. Como habían encontrado una habitación repleta de queso, vivieron durante un tiempo muy contentos. Pero un buen día el queso desapareció…”
Libro: ¿quién se ha llevado mi queso? Autor Spencer Jonson, M.D. Empresa Activa.

Como en esta fantástica fabula, en el sector inmobiliario nos ha pasado lo mismo y eso es que todo cambia. El modelo de negocio inmobiliario más generalizado en España, con tanto éxito hasta ahora, ha quedado obsoleto y si queremos seguir siendo profesionales inmobiliarios de éxito mucho tiempo tenemos que comenzar cambiando nosotros.

Todos los profesionales inmobiliarios hemos estado consiguiendo nuestras metas durante mucho tiempo, pero el mercado ha cambiado. Da igual si es causa del gobierno, de la burbuja inmobiliaria, de la crisis financiera mundial o del precio del petróleo, eso ahora mismo da igual, lo importante es que nuestros sueños se truncaron.

Ahora la realidad es otra, en general todos los emprendedores inmobiliarios estamos dedicando cantidades colosales de tiempo, energía y pasión que nos está pasando una factura demasiado alta, que nos agota y nos frustra. El dinero no entra como antes y sale demasiado rápido, los gastos fijos cada vez son mayores, las ventas llegan demasiado tarde (si llegan) y los alquileres no dan para cubrir nuestras perdidas. Comienzas a dudar de tus capacidades, de tu trabajo, ya dudas hasta si realmente este sector es negocio. El brillo de tu negocio se ha oscurecido y eso se te nota en tus ojos.

Así son las cosas. Los empleados y creditos no esperan y los meses llegan muy rápido, despedimos algunos comerciales (aquellos que pensamos que no eran tan buenos) pero no es la solución y determinamos que lo mejor es quedarse sólo con la secretaria (incluso sin ella), total para la gente que entra por la puerta. Reducimos los gastos de publicidad al mínimo, sin darnos cuenta ya no estamos sólo reduciendo gastos sino también oportunidades de venta. Llega un momento en que prácticamente estás solo haciendo todo el trabajo, tiras con todas tus fuerzas porque estás luchando por lo que siempre quisiste y que en otra época funcionó fenomenalmente. Pero tu factura sigue creciendo y no la económica sino en estrés, angustia, depresiones, impaciencia y enfermedad. Uff, enfermedad, menos mal que no he enfermado porque sino ¿Quien abrirá la tienda? ¿Quién atenderá a los clientes? ¿Quién dirigirá a los empleados (si le queda alguno)? Tu familia sufre en silencio para que no lo notes, pero a ti en estos momentos no te queda energía para atenderlos como se merecen y mucho menos te queda tiempo para las vacaciones.

Miles de preguntas te rondan la cabeza y no te dejan dormir. El mercado está malo, pero ¿8 meses sin vender?, ¿Por qué no funciona ahora mi negocio si siempre me ha ido muy bien? Finalmente nos autoconvencemos: A) seguiré haciendo lo que hago, tarde o temprano volverá a ser como antes. B) Este sector ya no es negocio, cerrar es lo mejor. C) Trabajaré más horas porque yo soy bueno y me niego a cambiar. ¿Quién sabe cuando exhalarás el último suspiro antes de cerrar? ¿Qué parece desolador? Es que lo es, ¿Cuántas inmobiliarias cerraron el año pasado o cerraran este año? Y lo peor es que los profesionales inmobiliarios en general, no están dispuestos a reconocer que esta es la situación.

Por suerte existe otro tipo de profesional inmobiliario. Otro tipo de personas que piensan que no todo está perdido, que hay otra forma de hacer las cosas, que creen que tienen que tener una formación continuada para no quedarse obsoletos, que están abiertos a otros modelos de negocio, que no tienen miedo de salir de su zona de confort, que buscan fuera lo que no encuentran dentro, que se dejan aconsejar y que están dispuestos a cambiar si hace falta.

Este tipo de empresarios, de gerentes inmobiliarios que saben que su negocio no es el local donde se encuentran, ni la situación de dicho local, sino que el alma de su negocio son ellos mismos y que tienen claro que para tener éxito en estos tiempos uno no puede estar solo, sino que se tiene que rodear de personas como él, de emprendedores con visión de futuro, de personas que son capaces de compartir, de innovar constantemente y de unir fuerzas para crecer. Este tipo de personas sí son capaces de convertir sus pequeños negocios en una empresa verdaderamente asombrosa, llegando ha ser agentes excelentes con resultados excelentes.

Las estadísticas demuestran que quienes deciden establecerse por su cuenta tiene más probabilidades de alcanzar mayores cotas de bienestar que quienes continúan trabajando para una empresa, incluso en tiempos de crisis. Aunque hay muchos factores envueltos en esta afirmación, el principal es entender que tener tu propio negocio no significar estar solo ante el mundo, te diría que todo lo contrario, ahora más que nunca te tienes que rodear y buscar alianzas que te ayuden a triunfar.
En realidad, iniciar y/o mantener un negocio por pequeño que pueda ser, debe calificarse como una decisión mayor, una que puede cambiar tu vida en muchos aspectos. Se hace necesario meditar con detenimiento el paso a dar, valorando los pros y los contras. No hace falta recordar los beneficios económicos y personales que nos puede dar una negocio como el nuestro, permitiéndonos tomar el control de nuestro destino siempre y cuando demos los pasos oportunos en la dirección correcta. Podemos llegar a tener los ingresos que nos propongamos. Tardará más o menos tiempo, pero nadie nos pondrá cortapisas en este sentido. No tener jefes ni supervisores merodeándote y diciéndote lo que tienes que hacer también es un factor importante. Por otra parte, hay que tener en cuenta que se necesita energía, determinación y apoyo para sobrevivir en la jungla de los negocios. Sólo tú podrás garantizar tu propio éxito. ¿Piensa que puedes hacerlo? Déjame decirte algo: Tanto si piensas que puedes como si piensas que no, siempre tendrás razón. La opinión que tengas sobre ti mismo determinará tu éxito o su fracaso.
Cualquier persona, cualquier emprendedor, cualquier profesional inmobiliario puede conseguir lo que desee si se lo propone verdaderamente y está dispuesta a trabajar lo necesario.

Nuestro modelo de negocio puede ser la llave que te permita abrir la puerta de un futuro prometedor y seguir siendo lo que eres, un profesional inmobiliario de éxito. No desaproveches la oportunidad que se te presenta, ponte en marcha.