lunes, 8 de septiembre de 2008

Directrices para fijar objetivos de forma efectiva


Escriba en un papel sus objetivos. Esto sirve para evitar confusiones y darles más fuerza.
Exprese sus objetivos de forma positiva, por ejemplo: ‘Usar las herramientas bien” transmite un mensaje mucho más agradable que “No cometa fallos estúpidos”
Fije un objetivo preciso, especificando fechas, horas y cantidades para que estos parámetros ayuden a medir y cuantificar el logro. ¡Así sabrá lo que realmente ha conseguido!
Debe fijar sus objetivos desde la perspectiva del Rendimiento, no del Resultado. Cuanto más control tenga sobre los objetivos que se ha impuesto mayor será su capacidad de conseguirlo. No hay nada más descorazonador que no conseguir un objetivo fijado por razones ajenas a usted, como un entorno profesional poco adecuado, mal tiempo, poco juicio por parte de otros o simple y llana mala suerte.
Si basa la consecución de sus objetivos en su rendimiento y operatividad personal, o en el aprendizaje y la obtención de nuevas habilidades, podrá controlar el proceso de consecución de los logros que se ha fijado. Para poner un ejemplo del mundo del deporte, como corredor puede dar el mejor tiempo de la carrera y aun así no ganar por una descalificación basada en el pobre discernimiento de los jueces. Si en esa situación su objetivo era el de quedar entre los tres primeros y no en conseguir su mejor tiempo, el resultado sería un fracaso.
Número de Puertas a las que ha llamado; número de horas dedicadas a una tarea específica; número de cartas enviadas, de llamadas hechas, de llamadas devueltas.
Número de reducciones de precio, de captaciones conseguidas, ingresos.
Asigne una prioridad a cada uno de los objetivos. Esto le ayudará a eliminar la sensación de estar abrumado de repente, con demasiados objetivos, y le ayuda a enfocar su atención directamente en los más importantes y en orden.
Fije sus Objetivos Operacionales Bajos: y fije, como contrapartida, los objetivos inmediatos altos (por ejemplo, durante esta sesión) y fáciles de conseguir. Si el alcance de un objetivo es demasiado ambicioso y lejano le parecerá que por mucho empeño que ponga no hace ningún progreso. En cambio, el fijar unos objetivos inmediatos, y de forma incremental, le ofrece muchas más oportunidades de sentirse recompensado cada vez que avance uno más de los pasos fijados. Los objetivos que nos pongamos hoy se deben derivar de objetivos de mayor alcance.
Fije objetivos realistas
Existen gran cantidad de razones que nos hacen inclinarnos hacia objetivos poco realistas:
Los demás (nuestros padres, los medios de comunicación, las tendencias de la sociedad), influyen en nuestra motivación o decisión de fijarnos objetivos poco realistas y basados en lo que ellos quieren y muy a menudo, ignorando lo que usted realmente quiere, sus deseos y ambiciones.
Información insuficiente: si usted no tiene una idea clara y precisa, una concepción realista de lo que está tratando conseguir y de las habilidades, cualidades y conocimientos necesarios para ello que hay que dominar previamente, será muy difícil fijar objetivos realistas y efectivos.
Esperar siempre el rendimiento más alto en todo momento: mucha gente basa sus objetivos partiendo de su mejor actuación, independientemente del tiempo que ha pasado desde entonces. Esta ausencia de realidad conduce inevitablemente a la caída, que ocurrirá y por muy buenas razones, ya que no incorpora las circunstancias y entorno específicos que llevaron a aquella actuación óptima. Es más aconsejable fijarse objetivos que, de forma consistente y escalada, suben el nivel medio de su rendimiento habitual y lo mantienen en alza.
Falta de respeto hacia nosotros mismos: si no respeta su derecho a descansar, a relajarse y disfrutar de las cosas buenas de la vida, se estará exponiendo a la caída vertiginosa y de difícil recuperación que provocamos cuando agotamos nuestras fuerzas sin reponerlas, o como expresa muy bien la expresión coloquial: “se quemará”
Fijar objetivos demasiado bajos
El miedo al fracaso: si le asusta el fracaso no aceptará los riesgos necesarios para mantener un rendimiento óptimo. A medida que fija objetivos incrementales y los va consiguiendo, superando etapas, su confianza en sí mismo (a) debe ir consolidándose, ayudándole a arriesgarse a dar pasos más grandes, más riesgo. Debe saber que fallar es algo positive, sirve para resaltar áreas que necesitan trabajo o atención y le dirige directamente a mejorar aquellas habilidades y actuaciones que más lo necesitan.
Tomárselo con demasiada tranquilidad: es fácil caer en la trampa de usar los argumentos presentados para no fijar objetivos tan altos que no son realistas como excusa para fijarlos demasiado bajos. Si no está dispuesto o dispuesta a hacer un esfuerzo y trabajar con empeño, será muy difícil que consiga algo de verdadero valor.
Fijar objetivos al nivel de dificultad adecuado es una habilidad que mejora con la práctica. Se deben elegir objetivos ligeramente más altos de su nivel de rendimiento normal, algo un poquito fuera de su alcance, pero no tanto como para que no haya esperanza de conseguirlos: nadie dedica un esfuerzo serio a conseguir algo que ya saben que no es realista.
Factores personales como habilidades específicas, otros compromisos y la necesidad de descansar se deben incorporar y respetar a la hora de fijar los objetivos
Racionalizar y pensar los objetivos
Cuando piensa en como alcanzar sus objetivos, el hacerse a sí mismo(a) estas preguntas le pueda ayudar a centrarse en los sub-objetivos que le pueden ayudar a alcanzar el objetivo fijado:
¿Qué cualificaciones o habilidades necesito para conseguir este objetivo?
¿Que información y conocimientos necesito?
¿Que tipo de ayuda, asistencia o colaboración necesito?
¿Qué recursos necesito?
¿Que me puede impedir el progreso?
¿Estoy asumiendo cosas?
¿Hay una forma mejor de hacer esto?